de 488
Caso 476

Tengo una relación sentimental con una mujer que me ama. Ella es todo lo que siempre soñé, así que la amo también. Y la acepta mi familia. Sin embargo, la familia y los círculos sociales de ella no me aceptan a mí. El problema es que el color de nuestra piel es diferente, y ni siquiera se dan la oportunidad de conocerme (sólo me han visto en fotos). A ella eso la afecta mucho porque somos felices.

Queremos casarnos, y en momentos de desespero ella ha llegado al extremo de sugerirme que nos fuguemos juntos. Yo no puedo acceder a eso debido a mis principios. Creo que el amor no hace nada indebido.

Consejo

Estimado amigo:

¡Felicitaciones por su noviazgo! Es maravilloso que haya encontrado a la mujer de sus sueños.

¿Es lo debido fugarse? Depende de las circunstancias. Algunos novios se fugan y se casan para evitar el alto costo de la recepción en una boda. Eso sería lo debido y hasta lo prudente para quienes no tienen con qué satisfacer las expectativas de sus familiares y sus amigos. El fugarse es una opción mucho mejor que el vivir juntos sin estar casados.

Sin embargo, en el caso suyo fugarse sería la manera de evitar confrontaciones desagradables, así que estamos de acuerdo en que sería indebido hacerlo. Las confrontaciones vienen, por lo general, aunque uno esté o no esté casado, así que es mejor resolverlo todo en vez de fugarse y con eso enemistarse con toda la familia de ella.

No tenemos idea de la edad de su novia. No sabemos si los ingresos suyos le alcanzan para sustentar a una esposa. Y no sabemos si hay otros factores que estén contribuyendo a que los familiares de ella no estén de acuerdo con su noviazgo. Es posible que el color de la piel no sea la objeción principal de ellos.

Si ella es mayor de edad, y si los ingresos de los dos combinados alcanzan para que vivan por su cuenta, entonces le sugerimos que su novia les diga a los familiares que ella lo ama a usted y que quiere que ellos tengan la oportunidad de conocerlo. Luego su novia debe decirles a los padres de ella que los están invitando a una cena, sólo para los cuatro. Si rechazan la invitación o se oponen, ustedes dos deben seguir invitándolos e insistiendo, con mucha paciencia y comprensión. Muestre su madurez al estar dispuesto a darles un margen de tiempo para acostumbrarse a la idea. Sugerimos que les dé un año de oportunidades para que lleguen a conocerlo.

También les recomendamos a los dos que cultiven una relación personal con Cristo, pidiéndole que les perdone sus pecados y que llegue a ser el centro de su vida. Cuando los dos compartan la misma fe, tendrán un fundamento mucho más estable para su matrimonio. Y podrán confiar en que Dios ha de guiar su futuro.

Le deseamos lo mejor,

Linda

Información en este sitio