- Aparte un tiempo apropiado
para leer (cuando tenga menos interrupciones). Algunas personas separan
la primera hora del día; otras separan tiempo al final del día. Lo
importante es apartar un espacio de tiempo adecuado.
- Escoja una versión de la
Biblia que no le cueste trabajo entender.
- Antes de comenzar, ore y
pídale al Espíritu Santo su ayuda para comprender y aplicar a su vida
lo que va a leer.
- Haga el esfuerzo de
memorizar pasajes enteros, especialmente los que se relacionan
con la salvación.
- Si está a su alcance, use
otros recursos literarios
y herramientas de estudio para aumentar su conocimiento.
La
oración...