Los malos hábitos del cuerpo a
los que se refiere el apóstol son el vicio. He aquí algunos
pasos para obtener la victoria
sobre cualquier vicio en su vida, y así vivir:
- Reconozca que usted está
bajo el dominio del vicio.
- Determine que desea dejarlo y ser libre de su dominio.
- Aléjese por completo del vicio y todo lo relacionado con él, incluyendo
a las personas con las que ha participado de él.
- Busque ayuda y apoyo moral fuera de su círculo de amistades. Hay lugares
con programas especialmente diseñados para ayudarle. Aparte de visitar
alguna entidad de asistencia social, asista a una iglesia cristiana
evangélica donde pueda contar con el estímulo de la hermandad y los
mensajes del pastor para ayudarle a vencer los aparentemente insuperables
obstáculos del pecado. Sobre todo, busque la ayuda de Aquel que es más
fuerte que cualquier vicio y que con su resurrección venció todo el poder
del pecado.
Las
víctimas del vicio...