Al hacer las paces con Dios y
recibir a Cristo como su Salvador, las demás dificultades se solucionarán
más fácilmente porque Dios le va a cambiar completamente. La Biblia dice
que el creyente en Cristo deja de ser el mismo de antes y se convierte en
una persona totalmente diferente. Disfruta de una paz profunda y comienza a
amar a otros y a aceptarse a sí mismo. ¡Y surge una nueva vida! «Por lo
tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha
pasado, ha llegado ya lo nuevo!» (2 Corintios 5:17).
Si usted hizo esta oración, ¡felicitaciones y bienvenido a la familia de Dios! Si aún no la ha hecho, tenga por seguro que Dios seguirá poniendo de su parte para atraerle a la salvación. Hágale caso. La decisión que usted tome afectará su vida por toda la eternidad. «Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano. Porque él dice: "En el momento propicio te escuché, y en el día de salvación te ayudé." Les digo que éste es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación!» (2 Corintios 6:1,2).