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En este mensaje tratamos el caso de una mujer que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net. Lo hizo de manera anónima, como pedimos que se haga; así que, a pesar de que nunca se lo había contado a nadie, nos autorizó a que la citáramos, como sigue: «Tengo un año [de] casada.... Yo sabía que mi esposo tenía una hija de seis años a quien su mamá abandonó a los once meses de nacida.... Me fastidia la niña. La ignoro.... Le hablo feo.... Siento que no puedo soportarla. Cuando hace alguna travesura, le grito a mi esposo que ella es un error que él cometió y que él se encargue de ella.... He llegado a desearle la muerte.... No me gusta ese sentimiento.... »No sé cómo mejorar eso, cómo poder amarla como hija y dejar de verla como el fruto del pasado de mi esposo...» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »Usted hizo lo correcto al escribirnos. Escogimos su caso esta semana porque creemos que es cuestión de vida o muerte. Esperamos que tome muy en serio lo que le decimos y que se lo comunique a su esposo en seguida. A usted no le va a gustar lo que vamos a decirle, pero recuerde que nos pidió consejo. »Con su actitud y su conducta usted está maltratando mentalmente a su hijastra todos los días, y nos preocupa que la vida de ella corra peligro.... »Por el bien de la niña, le rogamos que empaque sus pertenencias y abandone esa casa de inmediato. Tal vez el matrimonio pueda anularse, pero aun si eso no es posible, usted debe terminarlo. Usted no dice que ama a su esposo, pero si lo ama, lo dejará en libertad para cuidarse a sí mismo y a su hijita. En cambio, si no lo ama, entonces ¿por qué no dejarlo y ponerle fin a ese conflicto constante? »Es evidente que usted considera a esa niñita como una rival en cuanto al afecto de su esposo. Usted siente celos porque ella ha sostenido una relación estrecha con él durante más tiempo, y él la ama a ella. Pero ella es apenas una niñita, y el amor que él siente por ella no es igual al que siente por usted. Creemos que hay problemas psicológicos en el pasado suyo que no se han resuelto, y que por eso usted está reaccionando ante la niña de un modo completamente inapropiado y destructivo. Una vez que usted haya salido de allí, la instamos a que busque la ayuda de un psicólogo o consejero profesional para que aprenda a afrontar su enojo y su resentimiento. »El apóstol Pablo tiene una receta para usted. Él dice: «Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.»1 Le rogamos que haga lo que sea necesario para seguir el consejo de San Pablo así como el nuestro al deshacerse de esas emociones y de esa conducta negativa y destructiva. »¡Hágalo hoy mismo! »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa el enlace en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego el enlace que dice: «Caso 77». |
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