Vive

Hazle frente a la vida con esperanza, propósito y una fe auténtica.

Aquí convergen esas cuatro acciones en que nos hicimos preguntas:

  • Descubrimos quiénes somos y para qué estamos aquí.
  • Nos acercamos a Jesucristo.
  • Y reflexionamos sobre nuestra realidad.
  • Ahora sólo nos falta vivir.

La fe es una nueva manera de vivir cada día y no solamente algo que creemos.

Vivir con esperanza no significa pensar que nunca tendremos problemas. La dificultad, el dolor y la incertidumbre forman parte de nuestra experiencia. La esperanza cristiana consiste en saber que no caminamos solos, pues Dios permanece con nosotros y por eso nuestras circunstancias no tienen la última palabra.

Vivir con propósito tampoco significa hacer algo espectacular. Puede comenzar en nuestro pequeño mundo diario, con acciones como amar a nuestra familia, servir a alguien, hacer bien nuestro trabajo, actuar con integridad cuando nadie nos observa, cuidar al vulnerable, compartir lo que tenemos, perdonar y pedir perdón.

Nuestro propósito se descubre y se practica. Y vivir una fe auténtica no implica ser perfectos. Significa reconocer cuando fallamos, volver a comenzar y permitir que Dios siga transformando nuestro corazón. Significa aprender de Jesucristo: amar como Él, servir como Él, perdonar como Él y preguntarnos, frente a nuestras decisiones:

¿Cómo viviría Jesucristo esto que estoy viviendo yo?

Así, paso a paso, la fe deja de ser solamente una idea y comienza a convertirse en una forma de relacionarnos, trabajar, decidir, amar y enfrentar la adversidad.

Un camino, cuatro acciones

Descubre te invita a descubrir quién eres y para qué estás aquí.

Conoce te invita a conocer a Jesucristo más allá de la religión.

Reflexiona lleva esa verdad a las preguntas y desafíos de tu vida diaria.

Vive te desafía a convertir lo que has descubierto en esperanza, propósito y una fe auténtica.

Ese es el recorrido que te proponemos en Preguntas a Conciencia.

Recuerda que algunas preguntas pueden cambiar nuestra manera de pensar, y algunas respuestas pueden cambiar nuestra manera de ver la vida, pero cuando lo que descubrimos comienza a transformar nuestra manera de vivir, ocurre algo mucho más profundo: tomamos conciencia.