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Caso 111

Mis padres se divorciaron pocos meses antes de que yo naciera. Él se fue a vivir a otra ciudad. Yo ahora tengo veintidós años, y a él lo he visto en contadas ocasiones.... Mi mamá nunca nos habló mal de él, pero sí nos ha dicho que ella espera que nunca lo busquemos, porque él fue el que nos abandonó....

Pero han pasado muchas cosas. El año pasado falleció mi único tío, y pensé que mi papá se podía morir y que nunca más hablaría con él. Por eso hice las paces con él, y ahora estamos en contacto por correo electrónico, y me siento bien. Por otro lado está mi mamá (que no sabe). Por ella me siento muy mal. Siento que la estoy traicionando, que no valoro todo lo que nos ha dado. No sé qué hacer.

Consejo

Estimada amiga:

Lamentamos que usted haya tenido que criarse sin su papá. Es trágico que los problemas entre su mamá y su papá dieran como resultado que él perdiera contacto con usted, a pesar de lo mucho que usted deseaba y necesitaba tenerlo a él en su vida. Esperamos que otros hombres le presten atención a este caso y decidan hacer lo necesario para formar parte de la vida de sus hijos.

A los padres divorciados les resulta muy difícil poner a un lado sus propios sentimientos y hacer lo que les conviene a sus hijos. Con frecuencia las madres que tienen la custodia legal se interponen entre sus hijos y el padre de ellos por razones emocionales, tales como el enojo o el resentimiento, o por desacuerdos en cuestiones económicas. Los papás se ausentan voluntariamente porque piensan que no tienen lo suficiente para sostener económicamente a sus hijos, o porque es demasiado difícil comunicarse con la mamá. Cualesquiera que sean las razones, y quienquiera que tenga la culpa, son los hijos quienes más sufren.

Sin duda su mamá siente que su papá no merece que usted forme parte de su vida debido a lo que él hizo o dejó de hacer en el pasado. Ella no lo perdonará, y tampoco quiere que usted lo perdone. Ella quiere, más bien, que él pague las consecuencias de su conducta, y está convencida de que el precio que él pague por lo que ha hecho no será suficiente si usted decide relacionarse con él.

Dios se aseguró de que fuera biológicamente necesaria la participación tanto de un hombre como de una mujer para procrear hijos. El plan de Dios para la familia es que haya un padre y una madre, ya que eso es lo que más les conviene a los hijos. Muchos expertos creen que cuando, por cualquier razón, deja de estar presente uno de los dos padres, resultan graves consecuencias emocionales para los hijos.

No tiene nada de malo ni de raro que usted tenga el deseo de cultivar una relación personal con su papá, a pesar de lo que siente su mamá. Ella no puede comprender el que usted tenga una necesidad emocional de una relación con él. Los investigadores que se han dedicado a examinar los efectos que la falta del padre tiene en los hijos han denominado esos efectos «privación de padre». Si bien algunos de los resultados son polémicos, podemos decir sin temor a equivocarnos que, aunque usted ya es adulta, hay un vacío profundo que la llevó a comunicarse en secreto con su padre.

No debe usted mentirle a su mamá acerca de la relación que cultive con su papá. Aunque estaría ocultando la verdad a fin de proteger los sentimientos de ella, las mentiras no hacen más que complicar las cosas. Si ella se lo pregunta, esté preparada para responderle que con eso usted está llenando un vacío dentro de sí. De modo que no se trata de darle a su papá lo que él merece, sino de recibir lo que usted merece.

Le deseamos lo mejor,

Linda y Carlos Rey

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