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Caso 441

Mi novio me dejó por otra. Ella tenía más dinero que yo, y me puse muy celosa. Hice cosas para olvidarlo, pero no pude.

Empecé a emborracharme, y [ahora] cuando lo veo [me] voy detrás de él. [Pero] cuando llego a su casa, él me golpea fuerte. Ya me tiene rota la mano. Espero que nuestro Jesús me pueda perdonar.

Consejo

Estimada amiga:

Usted describe múltiples problemas en las pocas declaraciones que hace: un corazón quebrantado, los celos, la embriaguez, la falta de sabiduría, dudas acerca de Dios y muy baja autoestima. Quisiéramos poder darle un consejo sobre cada uno de esos problemas, pero nuestro programa es demasiado breve para eso. Le rogamos que lea y aproveche los Casos 270 y 417 en nuestro sitio www.conciencia.net. También le recomendamos que lea todos los Casos clasificados bajo Enamoramiento y Celos.

Usted dice que no ha podido olvidar a su novio. No sabemos qué tantos métodos haya empleado tratando de lograrlo, pero el emborracharse es como darse cabezazos contra la pared a fin de curarse de un dolor de cabeza. Además de no dar resultado, sólo empeora la situación. Los que están bajo la influencia del alcohol o de las drogas pierden toda la capacidad que pudieran tener para pensar de un modo racional. Pero en el caso suyo es peor aún debido a que se ha expuesto vez tras vez a la misma situación peligrosa. Si no es capaz de dejar de beber, le rogamos que busque y comience a asistir a un grupo de rehabilitación, y ponga todo su empeño en librarse de la esclavitud a la que el alcohol la ha sometido.

Lamentablemente, la mayoría de las personas en este mundo tienen alguna vez el corazón quebrantado. Pero éstas por lo general se respetan a sí mismas y, luego de sufrir un colapso emocional, comienzan a pensar de una manera racional. En el caso suyo, sin embargo, usted ha permitido que sus emociones superen toda razón y toda lógica. Ha creído que usted podía cambiar la situación con sólo demostrar lo devastada que se sentía. La triste realidad es que su conducta ha deteriorado todo respeto que su ex novio alguna vez pudo haberle tenido. Ya es hora de que acepte la verdad de que no hay nada que usted pueda hacer o decir que logre que él cambie de parecer. Así que elimínelo de sus pensamientos y de sus planes. Si usted no es capaz de hacerlo, entonces necesita consultar a un consejero profesional que pueda ayudarla.

La buena noticia que le tenemos es que hay Alguien que la ama mucho y que no la dejará, ¡haga usted lo que haga! En cuanto a su esperanza de que Jesucristo pueda perdonarla, queremos que sepa que Él no sólo puede sino que quiere perdonarla. De hecho, Cristo murió en la cruz para pagar por todo el pecado que usted cometa. Primero pídale perdón, y luego comience a seguirlo. Él le dará sabiduría para el futuro, y nunca la dejará ni la engañará.

Le deseamos lo mejor,

Linda

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