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Caso 80

Tengo dieciséis años. Ya voy a cumplir un año de casada. Hace aproximadamente cuatro meses [que] mi esposo me golpea.... Él antes no era así, y hay veces que me da miedo. Me mete en la [ducha] con agua fría cuando él está muy enojado conmigo.... Me cela mucho y se enoja por nada. Él teme que [quede embarazada], y [a veces] me presiona el estómago.... No me gusta que me abofetee o me agarre del cabello. Hay veces en las que no puedo llorar de la impotencia de no poder hacer nada, y me siento como si yo fuera un artículo sexual solamente....

Yo vengo de una familia en donde mis padres me golpeaban y me gritaban también. Estoy muy desilusionada. Hay veces en las que no sé qué hacer con mi vida.

Consejo

Estimada amiga:

Es muy probable que una de las razones principales por las que usted quería casarse a tan temprana edad era la de escapar del abuso de sus padres. Sin embargo, en lugar de mejorar su situación, lo que hizo fue empeorarla. Tristemente, no es usted la primera joven que ha caído en esa trampa.

En ciertos países, el abuso cometido por parte de su esposo se calificaría como violencia conyugal, y podría costarle que lo encarcelen por agredirla a usted físicamente. No estamos al tanto de las leyes que rigen en el país en que vive usted, pero le sería provechoso investigar a ver si su sistema judicial le brinda alguna protección. Aunque usted ama a su esposo y es probable que no quisiera que a él se le acuse de un delito, el llamar a la policía pudiera ser la mejor manera de evitar que él la maltrate aún más de lo que ya lo ha hecho.

Nos gustaría poder decirle que hay una forma de lograr que su esposo deje de golpearla. Pero las estadísticas lamentablemente revelan que situaciones como la suya sólo tienden a empeorar. Como hasta ahora él no ha tenido que sufrir ninguna consecuencia por su conducta, es casi seguro que sus ataques serán más frecuentes, y tal vez hasta llegue a matarla.

Luego de golpearla, su esposo seguramente le dice que lo lamenta y que no volverá a hacerlo. Tal vez le haga promesas y le ruegue que lo perdone. Y es posible que de veras esté arrepentido, pero sepa que él volverá a golpearla. Después de todo, lo más probable es que le haya lavado el cerebro a tal grado que la ha convencido de que usted de alguna manera tiene la culpa de ese maltrato y que usted es una fracasada y una inútil sin él. Así que, cuando él quebrante sus promesas y vuelva a golpearla, ¡él se habrá convencido de que la culpa la tiene usted!

Muchas personas se equivocan al creer que Dios quiere que una esposa físicamente maltratada siga viviendo en casa con su agresor. Hay casos en los que la esposa maltrata al esposo, pero estos no son tan comunes debido a la ventaja de la fuerza física que tienen la mayoría de los hombres. Nosotros, por el contrario, creemos que Dios le ha dado a usted la capacidad intelectual y el instinto físico de protegerse siempre que sea posible. Si el estar sola con su esposo da como resultado el maltrato físico, entonces usted no debe estar sola con él. ¿Tiene a un familiar o a una amiga que la acoja en su casa? Le rogamos que haga lo que esté a su alcance para evitar que su esposo vuelva a maltratarla de ese modo.

Queremos que sepa que Dios la ama muchísimo y que quiere que usted tenga una vida mejor. Cuando se sienta desanimada, recuerde que Él está dispuesto a quedarse a su lado cuando usted se lo pida. Y la ayudará a tener la sabiduría para tomar las decisiones acertadas en cuanto a su futuro. Usted puede orar ahora mismo y pedirle a Dios que la ayude. Él nunca la decepcionará.

A Dios le interesa su situación, como también nos interesa a nosotros.

Linda y Carlos Rey

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