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Caso 372

Tengo una hija con una chica. No vivimos juntos. Le he pedido que nos casemos, pero no se decide porque tiene miedo de que la familia no me acepte a mí como esposo. Ella dice que me ama y que se casaría conmigo... pero que el temor es que la familia la menosprecie.... Hemos tenido nuestros errores, pero queremos estar juntos.

Consejo

Estimado amigo:

Las niñas necesitan que el padre forme parte de su vida, prestándoles atención y mostrándoles afecto sano, a fin de que no se sientan tentadas a ir en busca de amor de personas indebidas cuando sean mayores. Esperamos que usted pueda resolver esta situación para que no sea así en el caso de su hija.

Sin embargo, debe preguntarse si las objeciones de los padres de su novia bien pudieran ser razonables. Trate de ver las cosas desde la perspectiva de ellos a fin de saber cómo resolver lo que a ellos les preocupa.

Casi todas las familias culpan de un embarazo no deseado al que no es de la familia. Así que, haya tenido o no la culpa del embarazo y de la hija no planeada, es casi seguro que los padres de su novia juzgaron que sí la tenía. A juicio de ellos, lo más probable es que usted se aprovechó de la debilidad de la hija y la dejó embarazada, tal vez destruyendo así todos los sueños que ellos tenían para ella. Por eso a ellos les parece que a usted le falta la entereza de carácter que deseaban que tuviera el esposo de su hija. Ahora, en todo lo que usted dice y hace, necesita demostrarles que sí tiene esa entereza de carácter.

¿No será que a los padres de su novia les preocupa la capacidad suya para hacerse cargo del sustento económico de una esposa y una hija? Si ellos actualmente están sustentando a la hija y a la bebita, entonces le toca a usted comenzar a trabajar para proveer el sustento económico que éstas necesitan. Si usted no puede, entonces ellos tienen toda la razón para creer que no está en condiciones de casarse.

¿Ha sido usted responsable y digno de confianza con relación a las visitas que ha tenido con su hija? ¿Ha demostrado que está preparado para cambiar sus prioridades a fin de que ocupe el primer lugar el bienestar de una esposa y de una hija?

Al contarnos su caso, usted se concentra en lo que dice su novia acerca de la familia de ella y cómo piensa ella que esos familiares responderían. ¿Por qué no lo sabe usted mismo? Para que se le pueda considerar a usted como una buena opción para esposo de la hija, necesita comunicarse con ellos personalmente, pasando tiempo juntos de modo que lleguen a conocerlo. Su novia nunca va a poder convencerlos; es usted quien tiene que convencerlos, por medio de su carácter y su conducta.

El apóstol Pablo nos dejó algunos indicios de cómo desarrollar la entereza de carácter. Él dijo: «El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio.»1 En vez de tener la meta de casarse, le recomendamos más bien que se proponga desarrollar la entereza de carácter y el sentido de responsabilidad. Entonces podrá demostrar que sería un buen esposo para su novia.

Le deseamos lo mejor,

Linda
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1 Gá 5:22-23a

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