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Caso 313

Tengo veinticuatro años, y este año conocí a mi padre. Él nos abandonó (a mi mamá y a mí) y se fue a otro país cuando yo aún no había nacido. No voy a negar que crecí con resentimiento hacia él, pero lo [había perdonado]....

Lo vi, lo abracé, y no puedo describir con palabras la felicidad que sentí. Al parecer, él [sintió lo mismo]. Me hice ilusiones; sin embargo, sólo lo vi una vez más, y él se olvidó de mí de nuevo. ¡Me duele tanto su actitud, ya que yo no le he reclamado nada! ¿Debiera yo seguir buscándolo?

Consejo

Estimada amiga:

El dolor que siente se hace más intenso debido a las esperanzas y los sueños que usted había guardado en el corazón para el momento en que por fin llegara a conocer a su padre biológico. Usted le dio el regalo del perdón, y es como si él se lo hubiera devuelto bruscamente, como si ese perdón no tuviera valor alguno. La esperanza que usted albergaba como adulta se esfumó, como también se esfumó ese anhelo de niña por un padre. Lamentamos mucho todo el dolor que está sintiendo.

En lo que está equivocada es en pensar que él la está rechazando. No es así. Eso no tiene nada que ver con usted. Cuando él se encontró con usted, estaba sinceramente contento de ver que ha llegado a ser una mujer maravillosa, y en definitiva no se trataba de que estuviera rechazándola. Estoy segura de que él considera ese tiempo que pasaron juntos como una experiencia maravillosa que está contento de haber disfrutado.

Sin embargo, para un hombre como él, el vínculo biológico que los une no significa nada. Él la abandonó desde el principio porque no le dio ninguna importancia a ese parentesco, y su actitud no ha cambiado. Él es producto de una cultura en la que es aceptable tener relaciones sexuales con una persona con la que uno no está casado, tal vez procrear hijos como resultado, y no sentir ningún afecto por la mujer ni por los hijos. Eso para él es normal. El vínculo biológico no tiene valor alguno. Lo más probable es que él no sea capaz de comprender cómo ve usted las cosas ni cómo la ha lastimado.

Nuestro Padre celestial diseñó el matrimonio para que fuera un vínculo que evitara el dolor que usted está sintiendo. El matrimonio no es una idea arcaica que tenga el fin de restringir la libertad sexual, sino la sempiterna creación de Dios diseñada para proporcionar un ambiente de amor y de afecto de parte de padre y madre hacia los hijos. Cuando los padres suyos decidieron tener una relación sexual sin estar casados, en efecto optaron por negarle a usted la oportunidad de crecer en tal ambiente. Lamentamos mucho esa pérdida que usted sufrió.

Cambie su manera de pensar acerca de ese hombre. Él fue un donante biológico, pero nunca fue ni llegará a ser su padre. Considérelo como algo del pasado, y resuelva llevar una vida en la que jamás permita que sientan tal dolor sus futuros hijos.

Le deseamos lo mejor,

Linda

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