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Caso 466

Tengo treinta y dos años de edad. Llevo cinco años de casado, y tenemos una hija de cinco años. En los últimos días mi esposa y yo hemos tenido discusiones de pareja. Resulta que, cada vez que hay una discusión por cualquier tontería, ella esconde la llave del auto y de la casa, y me pide que me vaya de la casa. Esta situación me tiene cansado. Me dan ganas de irme, pero pienso en mi hija y me aguanto.

Consejo

Estimado amigo:

Lamentamos que esté teniendo estos problemas en su matrimonio. Casi toda pareja tiene desacuerdos, así que eso no es nada extraño. Sin embargo, en los matrimonios que tienen éxito, si bien los cónyuges tienen conflictos verbales, aprenden a resolverlos haciéndose el menor daño emocional posible.

Daremos por sentado que usted no está maltratando físicamente a su esposa, ni menospreciándola ni insultándola. Nadie tiene el derecho de hacerle eso a otra persona, en ningún caso.

Lamentablemente no sabemos lo que usted considera «cualquier tontería». Es posible que algunas cosas que ella considera muy importantes no tengan importancia alguna para usted. Hay mujeres que se emocionan por cosas que muchos hombres consideran insignificantes, y esas emociones a veces se manifiestan como conducta irracional. Es importante que su esposa sepa que está dispuesto a escucharla y a tener en cuenta lo que ella está sintiendo, incluso cuando usted piensa que el asunto no tiene importancia, y que a usted le importan los sentimientos de ella porque la ama.

Usted dice que ella esconde las llaves, pero no dice lo que sucede antes de que las esconda. Es obvio que ella siente que no puede captar su atención sin recurrir a medidas drásticas. Tal vez se deba a cierta falta de madurez de parte de ella, o a intentos desesperados para conseguir que usted se comunique con ella. No hay modo de que adivinemos cuál de esas posibilidades sea verdad en el caso suyo.

En lugar de abandonar el hogar, le rogamos que busque a un consejero matrimonial y haga una cita. Luego vaya con su esposa a cuatro consultas como mínimo. Pueden salvar su matrimonio si los dos se empeñan en resolver los conflictos. Es cierto que puede ser costoso consultar a un consejero, pero le resultaría mucho más costoso si se disolviera su matrimonio.

También le recomendamos que cultive una relación personal con Jesucristo. Pídale que le perdone sus pecados y lo ayude a dejar atrás el pasado y a volver a comenzar. Él le dará la sabiduría sobrenatural y la dirección divina que necesita para tomar las decisiones que más le convienen a su familia.

Le deseamos lo mejor,

Linda

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