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Caso 177

Tengo dieciséis años de edad.  A los doce años, me vine a vivir a casa de mi tío. En esa casa hay un niño que desafortunadamente me odia. Me dice cosas horribles, y es apoyado por su mamá. Y mi tío no puede hacer nada por mí....

No puedo irme a vivir a casa de mi madre porque a los nueve años fui violada por un vecino, y tengo miedo.

La mamá del niño me dice que mi tío y yo tenemos algo, [y eso] es mentira. A mi tío lo quiero como a un padre....

Lo mejor es quitarme la vida. Así no sufro más. ¿Qué hombre se puede fijar en una niña violada?

Ni novio tengo, y esa violación está siempre en mis pensamientos. ¡Ayúdenme, por favor, o me voy a morir!

Consejo

Estimada amiga:

Tu triste caso nos conmueve el corazón. El vecino no solamente te violó, sino también te quitó la posibilidad de vivir en tu hogar y la opción de vivir con tu mamá. ¡Y te despojó de tu niñez! Ninguna niña debiera pasar por lo que tú has sufrido.

No entendemos por qué el vecino no está en la cárcel donde debe estar, ni por qué tu mamá no puede mudarse y así alejarse del peligro que afronta, ni por qué te ves obligada a vivir en un lugar donde te acosan constantemente. Los adultos que forman parte de tu vida te han decepcionado, pero aunque no puedes cambiar el pasado, sí puedes hacer planes para el futuro.

El paso más importante que te conviene dar ahora mismo es pedirle a Dios que perdone cualquier pecado que hayas cometido, y permitir que su Hijo Jesucristo sea tu mejor Amigo. Si se lo pides en oración, Él vivirá en tu corazón y te dará sabiduría para tomar decisiones con relación a tu futuro.

Sin embargo, no tienes que pedir perdón por la violación ni por nada de lo que sucedió entre tú y el hombre que te violó. Tú eras una niña pequeña y por eso no eres responsable en absoluto de lo que sucedió. De modo que ningún joven digno de ti te menospreciará por eso. ¡No tuviste la culpa de nada! Lo que te ocurrió no tiene nada que ver con la persona que eres ni con la capacidad de tener relaciones románticas en el futuro.

Sí creemos que debes tratar de formar parte de un grupo terapéutico de víctimas de violación. Llama al hospital o a la entidad de protección al menor más cercanos  y pide que te informen acerca de tal grupo. Cuando puedas hablar con otros que han sufrido lo mismo, obtendrás esperanza para el futuro. (Si no puedes encontrar un grupo terapéutico en tu localidad, entonces busca uno por la Internet.) Necesitas hablar acerca de las cosas que estás sintiendo. Cuando puedas hacerlo, tendrás menos pensamientos suicidas. (Sin embargo, también creemos que te conviene consultar con un médico acerca de esos pensamientos.)

Por ahora, tanto como te sea posible, mantente alejada de los que te estén acosando. Cuando te veas obligada a estar con ellos, mantente callada y sólo sonríe con relación a lo que digan. Verás que cuando dejes de reaccionar a los insultos del niño, ya no le resultará divertido y por eso no lo hará tanto como antes.

Toma la firme decisión de mantenerte pura hasta que te cases. (Lo que ocurrió no te quitó tu pureza; sólo tú puedes entregarla.) Saca buenas calificaciones en la escuela para que puedas tener mejores oportunidades en el futuro. Y ni siquiera consideres el noviazgo hasta encontrar a un joven que te respete y te admire por la forma en que has superado las circunstancias difíciles que has tenido que afrontar.

Te deseamos lo mejor,

Linda y Carlos Rey

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