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Caso 178

Confiaba en mi esposa totalmente, hasta que ella [se] fue a trabajar... lejos del hogar.... Cada semana yo cuidaba a mi hija de cuatro años. Con el paso de los días, ella comenzó a cambiar, hasta que me dijo que quería separarse de mí, que ya no me quería, porque se había reencontrado con su ex novio. Al inicio me dijo que el engaño sólo era mental, después que solamente habían sido besos....

Pude perdonarla. Ella salió de ese trabajo, pero no he podido olvidar este hecho.... Me causa dolor todavía, y tengo dudas... si ella se acostó con esa persona.... A veces quiero separarme de ella, pero tengo pena de mi hija, porque la amo mucho y ella [me ama] a mí. ¿Qué debo hacer?

Consejo

Estimado amigo:

Lamentamos que haya tenido semejantes dificultades con su esposa. Nunca es fácil perdonar, pero usted tuvo la fuerza emocional necesaria para perdonarla y volver a recibirla en su hogar. Lo felicitamos por lograr esa claridad mental y por su determinación de proveer un hogar amoroso para su hija.

El tener dudas es parte de la experiencia humana. Su esposa misma le dijo que ella había besado al ex novio, y esa es en definitiva una razón para que usted dude del compromiso que ella siente que tiene con usted. Pero usted también tiene dudas en cuanto a si ella le dijo toda la verdad o le mintió a fin de ocultar la infidelidad sexual. Si ella le mintió, entonces usted se pregunta si ella volverá a mentirle y si puede confiar en ella en absoluto.

Es probable que no le sea de ayuda el hacer caso omiso del problema y de lo que usted está sintiendo. Le instamos a que vaya con su esposa a consultar con un consejero profesional o a que asistan juntos a cursos sobre el matrimonio. Por lo general, tanto iglesias como agencias comunitarias pueden recomendarles a los cónyuges ciertas organizaciones que pueden ayudarles a reconstruir las bases de su matrimonio. Los cónyuges que le dan importancia y sacan tiempo para mejorar su matrimonio tienen probabilidades mucho mayores de lograr ese objetivo.

Haga planes cada semana de pasar tiempo juntos como familia, yendo a un parque o divirtiéndose con juegos familiares. Adopten la costumbre de participar juntos en actividades de la iglesia, y aproveche cualquier recurso de consejería que ésta pueda ofrecer. Planee además tiempo a solas con su esposa, tanto para conversar acerca de temas de interés mutuo como para disfrutar juntos de un tiempo agradable. Dele a su esposa todo el tiempo que pueda, a ver si recobra poco a poco la confianza que antes le tenía a ella.

No podemos menos que reconocer que la situación en que usted se encuentra se parece a la de Dios, nuestro Padre celestial. Él nos ama y nos es fiel, y sin embargo constantemente pecamos y tomamos decisiones que nos separan de Él. ¿Se da Él por vencido a causa de eso? ¿Nos abandona? No, Dios nos ama tanto que nos da una nueva oportunidad si se la pedimos con sinceridad. Nos perdona y no vuelve jamás a echarnos en cara esos pecados. Y eso nos da la oportunidad de volver a comenzar y de permanecer fieles a Él.

Le deseamos lo mejor,

Linda y Carlos Rey

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