de 463
Caso 283

Soy un padre que, al lado de mi esposa, ha trabajado mucho. [Nuestro] adolescente de diecinueve años... está causando problemas, y no sabemos cómo resolverlo.... Comenzó a trabajar, pero se alió con malos amigos que lo indujeron a sustraer mercadería de la tienda donde trabajaba, y el resultado fue su despido. Ahora se la pasa con los «amigos» trasnochando. A veces sin permiso toma nuestro carro y se lo lleva para regresar a la madrugada del día siguiente. No quiere trabajar, tampoco estudiar. Hemos pensado correrlo de la casa, pero se nos hace difícil hacerlo por el temor de perderlo por completo. ¿Qué podemos hacer?

Consejo

Estimado amigo:

Recuerdo muy bien la mañana en que le dijimos a uno de nuestros hijos que él iba a tener que irse de la casa. Él había estado haciendo las mismas cosas que el hijo suyo. Había robado, se había llevado nuestro auto, y estaba haciendo caso omiso de las reglas que habíamos establecido en nuestro hogar. Le habíamos dado varias oportunidades para que enmendara su conducta, pero no se le veía empeño en mejorar. Así que le dijimos que le daríamos suficiente dinero para pagar el alquiler de un mes en algún lugar, y que tendría que irse.

Por supuesto que tuvimos los mismos temores que usted expresa. ¿Nos habría de perdonar algún día? Luego de despedirlo de la casa, ¿podríamos volver a tener una relación normal con él ? Y había otros temores además: ¿Iría él a parar en la cárcel, o a tomar una sobredosis de drogas, o hasta a suicidarse?

Los padres que tienen hijos adultos deben identificar el momento en que ya no están ayudando sino perjudicando a sus hijos al seguir apoyando las malas decisiones que han tomado y los estilos de vida destructivos que han adoptado. Si usted sigue permitiendo que su hijo no tenga que afrontar las consecuencias naturales de su conducta, con eso estará volviéndolo un inútil de por vida. Él jamás cuidará de sí mismo porque nunca aprendió cómo hacerlo.

Siempre habrá el riesgo de que él vaya a parar en la cárcel o que le pase algo peor. El hijo nuestro pasó algún tiempo sin un hogar donde vivir, pero finalmente comprendió las ventajas que ofrece el trabajo. Tuvo luchas durante muchos años, pero hoy es un hombre de negocios que ha tenido éxito y se ha ganado el respeto de sus semejantes. Esta misma semana me dijo que todavía está afrontando algunas de las consecuencias naturales de sus malas decisiones del pasado, pero se siente firme y tiene confianza de que saldrá bien librado.

Si usted lo ha criado debidamente durante los últimos diecinueve años, entonces su hijo ha aprendido lo necesario para llegar a ser un ciudadano productivo. Tal vez a él le cueste trabajo durante algunos años , así que les va a tocar recordar una y otra vez que esto es lo mejor que pueden hacer en pro de su futuro. Sin embargo, en última instancia él ahora es responsable de sus propias decisiones, y usted no tiene por qué culparse, cualquiera que sea el resultado final.

Le recomiendo que se apoye en Dios para que lo ayude a superar este obstáculo. Pídale que le perdone todo pecado que usted haya cometido, y comience una vida de obediencia a las Sagradas Escrituras. Descubrirá que a medida que cultive una profunda relación con Él por medio de su Hijo Jesucristo, Él lo ayudará durante los tiempos difíciles que le esperan.

Le deseamos lo mejor,

Linda

Información en este sitio