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Caso 151

[Hace algunos años] por fortuna me gané un buen dinero de manera honrada, el cual invertí muy mal, pues pensé que el dinero no escasearía jamás. Pero grande fue mi sorpresa cuando de repente, al involucrarme en juegos, vicios, y placeres mundanales, en cuestión de un año perdí todo lo que en principio quise tener por siempre, y tarde me doy cuenta de cuán vano es tener cosas sin sentido. Tuve amigos y mujeres por demás. Hoy en día grande es mi pesar al no tener nada ya: ni amigos, ni mujeres ni familia. Todos me abandonaron al ver que ya nada tengo, y pago las consecuencias de los malos hábitos.

Ayúdenme, por favor, a encontrar a Dios de manera definitiva, pues sin él, entiendo que nada seré en la vida.

Consejo

Estimado amigo:

Lamentamos mucho que se sienta solo y vacío. Todos necesitamos amigos y familiares que nos animen y nos amen. Creemos que, con el paso del tiempo, sus amigos y sus familiares volverán a buscarlo. Esperamos que pueda perdonarlos por la forma en que lo han tratado, y que ellos puedan perdonarlo a usted por cualquier cosa que les haya dicho.

En la historia universal, hay un ejemplo de alguien que tuvo una experiencia parecida a la suya. Salomón, el sabio maestro y rey, escribió: «No le negué a mis ojos ningún deseo, ni a mi corazón privé de placer alguno.... Consideré luego todas mis obras y el trabajo que me había costado realizarlas, y vi que todo era absurdo, un correr tras el viento, y que ningún provecho se saca en esta vida.»1 Salomón tenía toda posesión material y todo lujo que había en aquel entonces. Según los documentos históricos, él tuvo además 700 esposas y 300 concubinas.2 Y a pesar de que no perdió ni su dinero ni sus mujeres como le sucedió a usted, llegó a la conclusión de que la felicidad y el contentamiento no se obtienen mediante las posesiones ni las relaciones físicas con mujeres.

La mayoría de las personas jamás tendrán la oportunidad de aprender de primera mano la lección que usted y Salomón aprendieron: que el tener todas las posesiones materiales que uno pueda imaginarse no produce lo que uno quiere o necesita. Es más, con frecuencia da como resultado una sensación de vacío, de tristeza y hasta de desesperación. Hay muchas historias verídicas de personas que han ganado fabulosas sumas de dinero y luego lo han perdido tal como usted, y de algunas que llegaron al extremo de suicidarse a causa del remordimiento y de la depresión.

Usted nos pidió ayuda para encontrar a Dios, y podemos asegurarle que una relación personal con Él es la única manera de llegar a sentirse de veras contento y satisfecho en esta vida. Dios puede darle una razón para vivir y un propósito por el cual levantarse todos los días. Él está cerca de usted ahora mismo. Sólo tiene que orar en sus propias palabras y pedirle que le perdone sus pecados y que forme parte de su vida de hoy en adelante. Pídale que le muestre cómo salir del hoyo en que se encuentra. Lea la Biblia, comenzando con el libro de Eclesiastés, para que vea lo que le pasó a Salomón. ¡También para usted hay esperanza!

Le deseamos lo mejor,

Linda y Carlos Rey
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1 Ec 2:10,11
2 1R 11:3

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