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Caso 224

Mis padres se divorciaron cuando aún era pequeño, y con el tiempo cada quien hizo su vida. Pero mi madre se volvió muy materialista y autoritaria con sus hijos, al punto de que si no le damos dinero o trabajamos para mantenerla a ella,... se enoja con nosotros y nos demuestra desprecio. Me entristece mucho, pues yo tengo mi propio hogar y no tengo trabajo por el momento. Por eso ella me ha sacado de su vida, porque no le sirvo para nada económicamente.

Sé que la Biblia dice que hay que honrar a nuestros padres, y a veces me siento culpable por no poder ayudar a mi mamá económicamente.... A ella sólo el dinero le interesa; no le importan sus nietos ni nuestras vidas.... ¿Qué debo hacer? ¿Estoy faltando a Dios? ¿Qué hago con una madre así? No entiende que sus hijos no somos esclavos suyos.

Consejo

Estimado amigo:

Las respuestas a sus preguntas dependen de varios detalles que no nos contó. Por ejemplo, ¿tiene su mamá un lugar adecuado donde vivir? ¿Tiene comida? ¿Tiene salud como para trabajar? ¿Están de acuerdo con usted sus hermanos?

Usted se refirió al mandamiento que dice que debemos honrar a nuestro padre y a nuestra madre.1 Honrar a nuestros padres es respetarlos y reconocer los sacrificios que han hecho por nosotros sus hijos. Pero no incluye necesariamente un compromiso económico.

El apóstol Pablo, sin embargo, dice con toda claridad que a las personas que no pueden sustentarse las deben ayudar los miembros de las iglesias a las que asisten, y que los hijos deben cuidar de sus padres y abuelos necesitados. De hecho, dice: «El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.»2 Esa declaración despeja toda duda de que los familiares son responsables de satisfacer las necesidades de los demás miembros de la familia.

De modo que, como no tiene usted trabajo, es posible que esté más necesitado que su mamá en este momento. De ser así, entonces ella es tan responsable de ayudarlo a usted y a su familia como lo es usted de ayudarla a ella. Y los demás miembros de la familia también son responsables los unos de los otros.

Pero San Pablo también deja en claro que las personas que pueden trabajar deben trabajar y no esperar que los miembros de su familia provean para ellas. «El que no quiera trabajar —dice el apóstol—, que tampoco coma.»3 Así que los miembros de la familia no tienen la responsabilidad de proveer para sus familiares que bien pudieran trabajar pero no trabajan.

Es trágico que su mamá haya dejado que la situación económica en que se encuentra afecte el amor y el interés que debiera mostrar por sus hijos y sus nietos. Le recomiendo que se reúna con sus hermanos a fin de tratar sobre cómo proveer para las necesidades legítimas de su mamá y cómo tratarla cuando no les muestra aprecio. Si todos ustedes se ponen de acuerdo y formulan un plan y lo cumplen, su mamá tal vez algún día llegue a reconocer que la aman y quieren lo mejor para ella.

Le deseo lo mejor,

Linda
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1 Éx 20:12; Dt 5:16
2 1Ti 5:4,8
3 2Ts 3:10

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